
Si estás investigando una cirugía LASIK en CDMX, probablemente quieres saber si puedes dejar de depender de tus lentes, cómo es la recuperación y qué riesgos debes considerar. LASIK puede corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo al modificar la córnea, pero no todas las personas son candidatas ni se puede prometer independencia de lentes de por vida.
LASIK es una cirugía refractiva que utiliza láser para cambiar de forma permanente la córnea y mejorar el enfoque de la luz sobre la retina.
El cirujano crea una capa muy delgada o flap en la córnea, la levanta, aplica un láser excimer para remodelar el tejido y después la reposiciona sin puntos. El tratamiento se programa a partir de las mediciones preoperatorias; por eso, estudiar la córnea es esencial para decidir si el procedimiento es seguro.
LASIK puede tratar ciertos grados de miopía, hipermetropía y astigmatismo, siempre que la graduación y las características de la córnea estén dentro de límites seguros.
La miopía dificulta ver de lejos; la hipermetropía afecta el enfoque, con frecuencia más de cerca; y el astigmatismo puede distorsionar la visión a cualquier distancia.
LASIK no elimina una catarata ni detiene la presbicia o “vista cansada”. Después de los 40 a 45 años, el cristalino pierde flexibilidad de manera natural; por eso, una persona que ve bien de lejos después de LASIK puede necesitar lentes para leer más adelante.
La candidatura no depende solo de cuántas dioptrías tienes: requiere una valoración oftalmológica y corneal completa.
En general, un candidato potencial debe:
El embarazo o la lactancia, algunas enfermedades autoinmunes, diabetes no controlada, ciertos medicamentos, herpes ocular, glaucoma o cirugías previas pueden requerir posponer LASIK o elegir otra alternativa. La FDA detalla estas precauciones, pero la decisión debe individualizarse.
Antes de operar es necesario medir la graduación y analizar la córnea, la superficie ocular y la salud del ojo; una receta de lentes por sí sola no basta.
La valoración puede incluir refracción, topografía o tomografía, medición del grosor corneal, evaluación de la lágrima, tamaño de la pupila y revisión de la salud ocular.
Si usas lentes de contacto, probablemente tendrás que suspenderlos antes porque pueden modificar temporalmente la córnea. Sigue el plazo específico indicado por tu oftalmólogo.
No existe una técnica mejor para todos: LASIK suele ofrecer una recuperación visual inicial más rápida, mientras que PRK evita crear un flap corneal.
La elección debe hacerse con las mediciones corneales, no solo por preferencia o precio. Conoce más sobre la cirugía refractiva LASIK y PRK en CDMX.
LASIK es ambulatorio, se realiza con anestesia en gotas y normalmente permite regresar a casa el mismo día.
Se coloca un separador para evitar que parpadees y se te pide mirar una luz. Es normal sentir presión y notar visión borrosa por momentos. No debes conducir al salir; organiza que alguien te acompañe.
La mejoría inicial suele ser rápida, pero la visión y la superficie ocular continúan estabilizándose después de volver a las actividades cotidianas.
Durante las primeras horas puede haber ardor, lagrimeo, sensación de arena, sensibilidad a la luz o visión nublada. Muchas personas trabajan con computadora en uno o dos días, según su comodidad y la indicación médica.
Durante la recuperación es importante:
La Dra. Camila del Castillo combina evaluación de cirugía refractiva, formación en segmento anterior y acceso a estudios corneales en Lomas de Chapultepec, a minutos de Polanco y cerca a otras zonas de la CDMX.
Puedes revisar el perfil y las credenciales de la Dra. Camila del Castillo antes de decidir.
¿Quieres saber si eres candidato? Agenda una valoración para LASIK o PRK en nuestro consultorio en la CDMX.
No existe un precio único. La cotización depende de la técnica, el centro quirúrgico, los estudios, medicamentos y seguimiento incluidos. La cita de valoración para LASIK con la Dra. Camila no tiene costo, y ya incluye todos los estudios. Una vez terminada la valoración, te damos un presupuesto completo con desglose para que puedas tomar la decisión.
Se utilizan gotas anestésicas, por lo que normalmente se siente presión o incomodidad más que dolor durante el procedimiento. Después puede haber ardor leve, lagrimeo o sensación de arena durante varias horas.
El mínimo habitual es 18 años, pero la edad por sí sola no basta: la graduación debe estar estable y el ojo debe ser apto. En adultos de 40 años o más también debe hablarse de presbicia y visión cercana.
LASIK suele ser cubierto por la mayoría de polizas para graduaciones altas (más de 4 dioptrías). En los demás casos, suele considerarse un procedimiento electivo y muchas pólizas no lo cubren. Te ayudamos con todo el proceso con las aseguradoras para asegurar cobertura en todos los casos en que tu poliza aplique.
Depende de la causa y la intensidad. LASIK puede empeorar temporalmente el ojo seco, por lo que la superficie ocular debe evaluarse y, cuando sea necesario, tratarse antes de decidir la cirugía.